Ayudemos al medio ambiente

 Hola, me llamo Benjamin Quisbert y tengo 17 años

Hoy quiero contar algo que me viene dando vueltas en la cabeza desde hace un tiempo: cómo podemos ayudar al medio ambiente. Quizás suene como algo que dicen los adultos todo el tiempo, pero para mí es diferente, porque siento que el planeta es como nuestra casa gigante, y si no lo cuidamos… bueno, se rompe. Y cuando algo se rompe, cuesta un montón arreglarlo.

Todo empezó un día que estaba en el recreo con mis amigos y vi a unos chicos tirando papeles al piso. A nadie parecía importarle, pero a mí sí. No sé por qué, pero de repente pensé: “Si todos hacemos eso todos los días, un día el patio va a parecer un basural gigante”. Y si pasa en el colegio, también pasa en las plazas, en las calles, en los ríos, en todos lados.

Esa tarde llegué a casa y le pregunté a mi mamá qué podíamos hacer para cuidar el medio ambiente. Ella me dijo que no hace falta ser un superhéroe, sino hacer cosas pequeñas todos los días. Me quedé pensando en eso, y desde ese día empecé a fijarme más en mis acciones.

Por ejemplo, ahora separo la basura: los plásticos por un lado, los papeles por otro y lo orgánico en otra bolsita. Al principio me dio paja, no voy a mentir, pero después me acostumbré. También apago las luces cuando salgo de mi pieza y cierro la canilla cuando me cepillo los dientes, porque antes dejaba correr el agua sin darme cuenta.

En el colegio hablé con mis amigos y les conté que podíamos hacer algo juntos. Les propuse juntar botellas para reciclar y llevarlas a un punto verde. Algunos me miraron raro, pero otros se coparon. Un día hicimos una mini campaña: fuimos aula por aula explicando por qué es importante reciclar. Creo que los profes quedaron más sorprendidos que los alumnos.

También empecé a preocuparme por los animales. Vi en un video que muchos se mueren porque comen plástico o porque destruimos sus lugares. Eso me dio mucha tristeza. Por eso, cuando voy a una plaza o a la playa, si veo basura la levanto, aunque no sea mía. Mi papá dice que eso se llama “ser responsable incluso cuando nadie te mira”.

¿Saben qué descubrí? Que cuidar el medio ambiente no es aburrido. Es como ser parte de un equipo gigante que quiere salvar el planeta. Y aunque tengamos podemos hacer un montón. Solo hace falta ganas y entender que cada cosa chiquita suma.

Yo creo que si todos ponemos un poquito de nuestra parte, el planeta puede volver a estar sano y limpio. Y si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo va a hacer?



Comentarios

Entradas populares de este blog

Ambiente, agua y salud